Abrí mi corazón hasta que lo hice llorar…
llorar todo ese dolor que me acompañaba desde hacía tanto tiempo que me asusté…
ahora entiendo por qué te grité, en verdad no supe decirte… por favor no me hagas daño….

No sabía que podía sentirme tan frágil y tan vulnerable, ahora recuerdo por qué lo tenía cerrado a cal y canto…
me exigí una vez más poder con todo, con lo mío y también con lo tuyo…
pero no me funcionó y terminé rota… por dentro y por fuera… sin fuerzas ni sonrisa…

Pero el latido del universo fluye a través de mi y me da la fuerza que a mi falta…
y una vez más me repito mentalmente… he nacido para aprender y superarme día a día…
y darme cuenta de que en verdad solo soy como el resto de mortales, también a veces me equivoco…

En esos momentos…cuando me equivoco….de pronto una luz se enciende…
una luz que me enseña quien está a mi lado o quien sin embargo me dio de lado…

No te rindas María José, no pierdas la fe por la decepción y el abandono…
aunque la gente que amas te de la espalda, es porque no saben lo mucho que te duele…

Aprende que no todo el mundo tiene el coraje de sanarse a si misma…
ni de mirarse al espejo y decirse te amo, pase lo que pase…

María José García.